Wednesday, June 06, 2007

Denevan

Denevan, W. (1992), The pristine Mith: The landscape of the Americas in 1942, Annals of the Association of American Geographers, Vol. 82:369

El autor comenta acerca de un paraíso terrenal, bello, verde y fértil, con aves y personas desnudas llamadas “indios”
El autor argumenta acerca de un incremento de las poblaciones lo cual la superficie de bosque había sido modificada, nuevos prados habían sido creados, la fauna fue interrumpida, y la erosión de suelo se agudizó en algunos lugares.
Las poblaciones indias en las Américas eran substanciales, los cuales ocasionó que los bosques fueran alterados, logrando con ello cambios en los paisajes naturales.
Denevan argumenta acerca de la dicotomía muy frecuente entre paisaje indio benigno y el paisaje colonial devastado.
La pasividad americana nativa, América precolombina seguía siendo el primer eden, un reino natural puro. Los indígenas eran transparentes en el paisaje, viviendo como elementos naturales de la biosfera.
La preocupación se enfoca con la forma y la magnitud de modificación ambiental y si los indios o no vivieron en armonía con la naturaleza con los sistemas sostenibles.
Los campos agrícolas eran comunes, al igual que casas y las ciudades y los caminos y los rastros. Todos éstos tenían impactos locales en suelo, microclima, la hidrología, y la fauna.
El autor menciona la población del mundo con un total de 53.9 millones. Esto se divide en 3.8 millones para Norteamérica, 17.2 millones para México, 5.6 millones para América Central, 3.0 millones para el Caribe, 15.7 millones para los Andes, y 8.6 millones para la tierra baja Suramérica.
En cualquier caso, una población entre 40-80 millones de personas es suficiente disipar cualquier noción de “tierras vacías.”
El paisaje fue afectado por el ser humano, aunque no hay siempre una relación directa entre la densidad demográfica y el impacto humano.
La modificación por parte de los indios en los bosques tropicales originó espacios talados y además se practico la quema. Las especies de diferentes clases y tipos fueron útiles y fueron manipulados por las poblaciones humanos.
El agotamiento local aumenta al parecer con el tamaño y la duración de las aldeas por parte de los humanos.
La erosión debido a las poblaciones, asociado a deforestación y agricultura intensiva son causas de degradación en algunas regiones.
El establecimiento de haciendas y la explotación minera intensiva, demuestra evidencia de la recuperación ambiental. Semejantemente, los campos indios en el Caribe fueron substituidos rápidamente por los sistemas europeos de la plantación del ganado y del azúcar
El impacto humano en el ambiente no es simplemente un proceso de aumentar el cambio o la degradación en respuesta a crecimiento linear de la población y a la extensión económica.

Comentario personal:

Anteriormente unas seis décadas atrás, posiblemente existió un lugar que como bien dice el autor: un eden. Si nos remontamos a una historia bíblica acerca de Adan y Eva que vivían en un paraíso, en donde estaban en completa armonía con todo lo que lo rodeaba, verdaderamente era un lugar donde habían abundancia de biodiversidad natural.
Tal parece que la especie humana sigue el patrón de crecimiento exponencial de algunos insectos, ya que cada día somos más y más, cada día nacen nuevos seres que como seres biológicos necesitan alimentarse. El problema que se deriva de un crecimiento de la humanidad se presenta en términos de escasez de medios de producción (tierra, agua, granos, fibras, verduras, entre otros) indispensables para la sobrevivencia humana.
Si comparamos un indio con un mestizo, considero que la personalidad que causaría mayor daño al ambiente sería el mestizo. El indio dentro de su cultura contempla cierto respeto a la naturaleza y a la vez implementa prácticas que no causan deterioro ambiental. Bueno, en la actualidad esta percepción dudaría debido a la modernidad en el campo agrícola que se ha trasladado hacia las comunidades más remotas.



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